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Cannabis en Uruguay: Leyes, Uso, El Historia del primer país en el mundo en legalizarlo.

Actualizado: 27 ago


(Plantaciones de cannabis en Uruguay)


Uruguay pasó a la historia como el primer país en permitir el cultivo y la distribución de marihuana, después de que el Senado aprobó una ley impulsada por el Gobierno para combatir el narcotráfico en la pequeña nación sudamericana.


El cannabis en Uruguay es legal desde el 10 de diciembre de 2013, cuando se aprobó una ley para regular el mercado en torno a esta planta, su producción y comercialización (ambas controladas por el Estado), su tenencia y los usos recreativos y medicinales de la marihuana, así como también las utilizaciones con fines industriales.12​ Con esta ley, Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en legalizar la venta y el cultivo de marihuana plenamente.


Sin embargo, no fue hasta 2017 donde empezó a ponerse en marcha la regulación que estableció la normativa. Por lo tanto, la legalización de la marihuana en Uruguay no está ligada a la dirigencia política de turno sino, más que nada, a un modelo de sociedad y de país.


Legalización pionera pero con prudencia



Se ha sostenido que la regulación del cannabis en Uruguay es pionera y conservadora al mismo tiempo. Si bien se puede acceder a la marihuana a través del autocultivo (con un máximo de 6 plantas por hogar), a través de clubes cannábicos (con un máximo de 99 plantas) y a través de las farmacias registradas, sigue habiendo un control muy fuerte por parte del Ministerio de Salud Pública.


El consumidor de marihuana en Uruguay puede retirar hasta 40 gramos por mes, lo que equivale a varios “porros” mensuales. Al no ser de consumo repetitivo como la nicotina, la cantidad se considera generosa.

Según datos oficiales, en Uruguay hay 120 empresas vinculadas a la industria del cannabis y emplea a más de 1.000 personas, siendo relevante la mano de obra femenina en este rubro sobre todo proveniente del medio rural.


Contrariamente a lo que sucede en países como Holanda o España, en donde existe únicamente una autorización o una tolerancia hacia ciertos casos particulares para el consumo de la marihuana (coffeeshops, cannabis social clubs…), la legalización en Uruguay incorpora toda la cadena de venta de la marihuana, desde su producción hasta el consumidor, lo que representa un enorme avance a nivel mundial.


El objetivo principal de esta legalización de la marihuana es privar a las redes de narcotraficantes de una importante fuente de ingresos, puesto que en Uruguay la lucha contra las drogas cuesta 60 millones de euros al año, con resultados casi nulos. El marco legal también permitirá garantizar a los consumidores de marihuana una mejor calidad del producto, así como una seguridad total en las redes de distribución.


La venta al mundo y el turismo

La oferta del cannabis uruguayo al mundo se da fundamentalmente de dos maneras. A través de las exportaciones y a través del turismo cannábico, aunque este aún está en desarrollo.


En cuanto a los países que más compran se encuentran Israel y Suiza. Sin embargo, Blasina destaca que Alemania, luego de Angela Merkel, podría convertirse en un importante comprador ya que la nueva coalición de Gobierno parece decidido a legalizar la marihuana.

Hasta el momento entrar a Suiza es más fácil porque acepta 1% de THC como Uruguay, luego lo diluyen y lo reexportan. Oficialmente la Unión Europea acepta hasta 0,3% de THC, pero si Alemania se llegara a incorporar al 1% sería una oportunidad más que interesante.


En cuanto a los atractivos turísticos, además de los clubes, Uruguay cuenta con el Museo de Cannabis de Montevideo. Es una casa histórica de la ciudad donde solía ir con frecuencia el músico Eduardo Mateo, que tiene un jardín botánico muy llamativo para estar en contacto con la naturaleza. Además hay una colección de objetos de cannabis muy variada. “El turista que llega al país interesado por el consumo, sabe que podrá fumar en cualquier espacio público, desde una plaza, hasta en la playa, y que nadie va a molestarlo ni detenerlo por eso”.


(Museo de monte video)


Esto le da naturalidad a la experiencia, porque en cuanto a lo que consumo se refiere, si bien Uruguay no tiene un producto distintivo, ofrece variedad de sabores que el turismo demanda. Pero esto también va de la mano con la necesidad de una flexibilización en la normativa porque hasta el momento está prohibido fomentar el turismo cannábico.


¿Se puede poseer y consumir cannabis en Uruguay?


En 2012, el presidente Mujica dio un paso más allá y presentó sus planes para legalizar por completo el cannabis en la Ley 19 172. Su intención era reducir el crimen organizado y los problemas sociales derivados.

En un principio, la ley también garantizaba un precio de un dólar por gramo de cannabis. El precio exacto ha fluctuado desde entonces (a la baja, en lugar de al alza), lo que garantiza la ventaja competitiva del gobierno sobre los distribuidores ilegales.


Con el fin de poder comprar legalmente cannabis, se aplican varias normas y restricciones, tales como:

  • Las personas deben registrarse.

  • El cannabis debe presentarse en una caja donde se advierta de su riesgo potencial para la salud (como en los paquetes de tabaco).

  • El cannabis no puede consumirse en lugares públicos.

  • La persona no podrá conducir ningún vehículo si su capacidad de reacción se ve afectada por el consumo de cannabis.



¿Se puede vender cannabis en Uruguay?


En 2013, se aprobó un proyecto de ley para legalizar y regular la venta de cannabis.

Pasaron otros tres años y medio antes de que los primeros comerciantes pudieran vender cannabis a sus clientes y no fue hasta el 2017 que se aprobó su venta y el número de puntos de venta que disponen de existencias de cannabis continúa creciendo.

Julio Calzada, secretario general del Consejo Nacional de Estupefacientes del país, subrayó que el gobierno sería el encargado de regular la producción de cannabis. El gobierno controlaría toda la producción y determinaría el precio, la calidad y el volumen máximo de producción, el cannabis no debería estar accesible a la vista del público en general y no podría contener más de un 15 % de THC.


¿Se puede cultivar cannabis en Uruguay?


En 2013, el presidente Mujica aprobó un proyecto de ley que permitía cultivar hasta seis plantas con fines no comerciales. Asimismo, la cantidad total de cannabis producido tenía que equivaler a menos de 480 gramos al año.

Además, se legalizaron los clubes de fumadores registrados y se les concedió permiso para cultivar 99 plantas al año. Estos clubes deben contar con entre 15 y 45 socios, y cada socio puede comprar hasta 480 gramos al año.

La ley también permitía cultivar cannabis a gran escala, pero únicamente disponiendo de una licencia oficial.



¿Es legal el CDB en Uruguay?


En Uruguay, el consumo, la compra y la venta de CBD son legales. Sin embargo, de forma sorprendente, es muy difícil de obtener.

Por ejemplo, los pacientes que requieren CBD para tratar su epilepsia solo tienen acceso a un producto, el Epifractan. Sin embargo, hay cuatro variedades distintas de cannabis disponibles en los puntos de venta, y los usuarios recreativos también pueden cultivar sus propias plantas en casa o en su club de cannabis.

Además, los productos de CBD son mucho más caros que el cannabis. Mientras que el cannabis cuesta alrededor de un dólar el gramo, el Epifractan tiene un coste de alrededor de 200 dólares. Para muchos ciudadanos uruguayos, no se trata de una opción posible en términos económicos.


¿Se pueden enviar semillas de cannabis a Uruguay?


Utilizar, comprar y vender semillas de cannabis es totalmente legal. Está aceptado el cultivo de plantas a partir de ellas, y pueden compartirse y regalarse libremente. Sin embargo, al no estar permitido sacar cannabis fuera del país, las semillas no pueden enviarse por correo desde Uruguay a otras partes del mundo.

Es legal enviar semillas de cannabis por correo al país.




Cannabis medicinal en Uruguay


En muchos aspectos, las leyes uruguayas que regulan el consumo medicinal del cannabis son las mismas que se aplican para su consumo recreativo. Los pacientes deben registrarse en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) en su oficina de correos local. Una vez registrados, pueden obtener productos medicinales elaborados con cannabis en las farmacias.


Los límites también son exactamente los mismos: 10 gramos por semana, sin superar los 40 gramos al mes. Una dificultad concreta es que el programa medicinal del país solo permite el consumo de cannabis a los pacientes mayores de 18 años.


Curiosamente, Uruguay también permite tratar a los presos con cannabis medicinal, con la aprobación de un médico colegiado. A menudo, el cannabis se utiliza como tratamiento para los presos adictos a la pasta base de la cocaína.




Exportación de cannabis medicinal


En un intento de transformar Uruguay en un agente global en el mercado de cannabis medicinal, el gobierno está barajando la posibilidad de iniciar operaciones de exportación a gran escala.

Hoy en día, Uruguay presenta un dinamismo en la industria del cannabis que resulta muy difícil de encontrar en otros sectores.


Los clubes cannábicos en Uruguay


Los clubes cannábicos del país ofrecen una alternativa a los puntos de venta, y permiten a sus socios cultivar sus propias plantas como miembros de un grupo más amplio. Estos clubes deben respetar una serie de normas. Por ejemplo:

  • Los clubes deberán estar constituidos legalmente como asociaciones cívicas.

  • El nombre del club deberá incluir el texto «club de cannabis» para ofrecer una transparencia total.

  • Cada club deberá estar compuesto por entre 15 y 45 miembros.

  • Todos los miembros deberán ser residentes permanentes en el país.

  • Además de cultivar cannabis, los clubes también deberán proporcionar información y formación sobre su consumo responsable.

  • El cultivo quedará limitado a un máximo de 99 plantas (hembras) por club.

  • La producción y el almacenamiento quedarán limitados a 480 gramos por persona al año.

  • Cada club deberá informar mensualmente al IRCCA de la cantidad total de cannabis entregada a sus miembros.



Historia del cannabis


Aunque no se conoce exactamente en qué fecha llegó el cannabis por primera vez a Sudamérica, los historiadores creen que los españoles trajeron la planta consigo al colonizar el continente.


Existen indicios de que las antiguas culturas de Mesoamérica utilizaron diversas plantas para la ejecución de sus rituales sagrados tradicionales. Se desconoce si estaban relacionados de alguna forma con el cannabis, pero sí podemos suponer que, cuando el cannabis finalmente llegó al país, fue reconocido y valorado por sus propiedades psicoactivas. En resumen, lo más probable es que no fuera ninguna novedad para los habitantes de la zona.


Los españoles no solo llevaron el cannabis al continente, sino que también establecieron numerosas plantaciones de cáñamo. El cultivo generalizado siguió extendiéndose durante varios siglos después.


El caso de Uruguay es poco habitual, dado que el consumo de cannabis jamás ha sido clasificado como una actividad delictiva, incluso durante el punto álgido de la prohibición en los Estados Unidos (un fervor anticannábico que se extendió por todo el mundo). Así pues, parece oportuno que sea el primer país en legalizar plenamente su consumo, tanto con fines recreativos como medicinales.




¡EN HORA BUENA POR URUGUAY!

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